Colegio de las Doncellas Nobles, Toledo
Para ingresar en este colegio había que cumplir normas estrictas. Los Estatutos de "limpieza de sangre" —que se abordaron en España entre los siglos XV y XIX)— exigían que los cristianos conversos demostraran que sus padres y sus cuatro abuelos no hubiesen sido judíos o musulmanes.
Esta norma era una discriminación porque así se alejaba a los conversos de los cargos de poder. Personalidades importantes lucharon contra estas imposiciones, destaca Ignacio de Loyola, pero el cardenal Silício presionó al cabildo de la Catedral de Toledo.
El colegio educaba a niñas huérfanas que recibían 100.000 maravedíes si contraían matrimonio.
