Robos históricos

EL ROBO DEL TESORO DE VILLENA

Una vez más, nuestro patrimonio ha sufrido un duro golpe esta semana en la localidad de Villena (Alicante). Pensábamos que con la Ley 16/1985 habíamos frenado el desmantelamiento impulsado por magnates caprichosos que utilizaban parte de los símbolos arquitectónicos de nuestro país para exportarlos al extranjero; e incluso con la mejora del estudio de la conservación preventiva, ya que existen verdaderos manuales que rigen la preservación y seguridad de las piezas en cuanto a sus condiciones individuales. Sin embargo, aún nos queda ganar la batalla contra los expolios ilegales de forma sangrante, como ha ocurrido, y estudiar la forma de evitarlos. 

El Tesoro de Villena es el conjunto de vajilla y orfebrería de oro más importante de la Prehistoria en la península ibérica y el segundo más relevante de toda Europa de la Edad del Bronce. Fue hallado en el interior de una vasija enterrada (al igual que el Tesoro de Torredonjimeno), pero el de Villena es prehistórico, de hace más de 3000 años). Según la Ley de Patrimonio Histórico de 1985, cualquier descubrimiento o yacimiento arqueológico debe permanecer custodiado en la propia localidad o territorio donde ha sido hallado. Por eso el Tesoro de Villena se ha conservado siempre en su museo local y no en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. 

Por Julio Garcia - originally posted to Flickr as El tesoro de Villena, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10269092
Por Julio Garcia - originally posted to Flickr as El tesoro de Villena, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10269092

¿Cuentan los museos municipales con los recursos y las medidas de alta seguridad que exige la custodia de joyas únicas en el mundo? Renunciar a ellas en favor de los grandes museos estatales sería un duro sacrificio para los municipios en cuestión de turismo, pero ante la amenaza de las redes criminales organizadas, la prioridad debe ser garantizar el legado histórico. ¿Qué pensáis? 

Actualmente, con los robos y saqueos que se están llevando a cabo no solo en España, se volverá a abrir el debate. La conservación preventiva ya no es solo cuestión de tener extintores o revisar enchufes, sino de coordinar tecnología, personal de vigilancia e inteligencia para evitar que el patrimonio desaparezca por la puerta principal.

El robo que inspiró a Picasso

A principios del siglo XX, en 1907, se robaron dos cabezas ibéricas del Louvre (Las cabezas del Cerro de los Santos). En concreto, se trataba del secretario del poeta Apollinaire, Géry Piéret. Curiosamente, se las vendió a Picasso, que decidió guardarlas en su armario. Estas piezas fueron el motivo de su inspiración para llevar a cabo una de sus obras más destacadas: "Las señoritas de Avignon, que se encuentran en el Museo Moma de Nueva York. En sus rostros se aprecian las similitudes con las esculturas.

Cuando Picasso se enteró de que se trataba de una compra ilegal, las devolvió.

El robo que cambió la historia de la Mona Lisa

La Mona Lisa alcanzó fama mundial tras el robo que sufrió en el verano de 1911, ya que apareció en la prensa internacional. 

Peruggia se empeñó en devolver una obra a Italia de las muchas que había en el museo del Louvre y escogió al azar a La Gioconda. Descolgó el cuadro y le quitó el marco. Salió por la puerta y se paseó en autobús con la obra sin que nadie le llamase la atención. Los investigadores llegaron a sospechar hasta de Picasso. El robo salió en todos los periódicos del mundo.  

La Mona Lisa es la mejor obra custodiada con tres capas de cristal blindado. Hay 1300 vigilantes de seguridad en el museo del Louvre, cuando solo había 13 en 1911. 

Peruggia ocultó el cuadro en el armario durante dos años. Tras ese tiempo, apareció una pista sobre el paradero del cuadro. Peruggia le envió una carta a un merchante y le ofreció la obra original de Leonardo Da Vinci, pero lo arrestaron en su apartamento tras descubrirlo. Poco después lo dejaron en libertad sin cargos.