Historias de Jaén

Cuando la historia cruza el fino velo que tiñe de leyenda a nuestra tierra.

¡No te pierdas mi reportaje!

¿Y si te dijera que en Arjona (Jaén), hay una lápida templaria que conecta directamente con el rey Salomón?

He descubierto que existió una sociedad secreta a finales del siglo XIX llamada los "Doce Apóstoles". Doce miembros de la alta sociedad cuyo objetivo era descifrar la simbología en el mensaje de la Mesa del rey Salomón. Este objeto sagrado desvelaba el futuro; tenía figuras, piedras preciosas y estaba fabricada en oro. Tenía incluso el poder de matar con su radiación ante los continuos saqueos en Jerusalén. Aquel que descifrara su mensaje dominaría el mundo. Hay que recordar que dictadores como Hitler o Franco mantenían la búsqueda en objetos de poder para su dominación, pero profundizaré sobre ello en otra publicación. 

Desde romanos hasta visigodos..., se le perdió la pista en una cueva de Toledo. Pues bien, por unos documentos encontrados en la Catedral de Jaén durante la investigación de un inventario, el barón de Velasco aparecía como uno de los últimos buscadores de este objeto sagrado. Los Velasco tienen su cripta en Arjona, pero fue saqueada durante la Guerra Civil. En Espeluy tuvo lugar una visita clandestina en la que el barón entregó esta copia exacta de la lápida templaria que acompaña a la Mesa del rey Salomón.  

En el Ayuntamiento de Arjona se encuentra expuesta actualmente dicha lápida. 

(En el santuario de las Sagradas Reliquias de Arjona se pueden apreciar los vestigios de aquella sociedad secreta. Construyeron dos contrafuertes simulando las dos columnas del templo de Salomón).  



Torreperogil y Úbeda

Mi tierra es rica en leyendas. Torreperogil y Úbeda se unen en una historia que supera cualquier ficción.

Elvira era una doncella que amaba en secreto al caballero don Pero Gil. El muchacho partió a la guerra contra los moriscos. El noble ubetense Rodrigo Chaves, ante el rechazo de la dama, atacó una noche el hogar familiar y la secuestró. El padre de la doncella, desesperado, viajó a Algeciras en busca de don Pero Gil. Acompañado de un grupo de caballeros entre los que se encontraba el rey Pedro I, asaltaron la casa del secuestrador exigiendo que liberara a la doncella. 

Elvira al ver manchada su honra y la de su familia, suplicó al rey su muerte. Sin embargo, Pedro I tuvo una idea mejor: casó a la doncella con su secuestrador y, tras la ceremonia, ordenó que Rodrigo fuera colgado de la ventana más alta de su casa con un cartel que dijera: "Así castiga el rey a sus enemigos".

Don Pero Gil y Elvira vivieron una vida larga, próspera y feliz en un palacio con una gran torre, la torre de don Pero Gil. Acogieron una población que fue creciendo con el paso de los años, dando lugar al pueblo de Torreperogil, Jaén.


La Casa de las Torres (Úbeda)


Una de las historias más escalofriantes que conocí hace un tiempo tiene su origen en Úbeda. Al parecer, una joven de 17 años fue obligada a casarse con un noble que casi triplicaba su edad. Sin embargo, Ana de Orozco había sucumbido al amor con un escudero de las cuadras de sus padres antes de casarse. Durante la noche de bodas, Ana recibió una carta del escudero en el que le pedía joyas y le pidió que se casara con él una vez que su marido hubiese partido a la guerra. Uno de los criados encontró la misiva y se la entregó a don Martín. Su esposo se marchó sintiéndose traicionado al día siguiente.

Ana se enteró de lo ocurrido y citó al escudero para tenderle una trampa. Le dijo que se casaría con él en secreto y, al mismo tiempo, le escribió a su marido suplicando perdón. 

Esa misma noche el escudero fue a la Casa de las Torres y encolerizó al descubrir la treta de Ana. La asesinó y la emparedó en la casa. Don Martín buscó a Ana a su llegada, incluso torturó al escudero para obtener información hasta el punto de asesinarlo, llevándose consigo el secreto del paradero de su esposa. 

Desde entonces aseguran haber visto a una mujer vagando por las estancias de la casa.


¿Sabías que una de las heroínas de la Guerra de la Independencia era de Jaén?


Sí, María Bellido. Su historia me fascinó. María se coló en la batalla junto a un grupo de voluntarios de Bailén para transportar agua a los soldados mientras los franceses les disparaban sin descanso. María ni se inmutó cuando una bala quebró el cántaro que sostenía y fue rauda a recoger el trozo que quedaba intacto para dar de beber a otro militar. También enfriaron las armas que estaban expuestas a más de cuarenta grados. Los franceses no estaban acostumbrados a tan altas temperaturas.

Ella estaba casada con un vendedor de botijos y cántaros, de ahí la iniciativa. Gracias a ese acto de valentía, una pequeña villa con 1500 habitantes escribiría uno de los capítulos más importantes de la historia de España. Hay una estatua conmemorativa que recuerda su hazaña en la Plaza de San Juan.

Recomiendo visitar el Museo de la Batalla de Bailén y las fiestas de recreación que se celebran en el mes de julio.