Catedral de Valladolid
La entrada general es gratuita, salvo que quieras la visita guiada a la torre; en ese caso, te costará unos 12 euros.
Tengo que admitir que es la catedral que menos me ha gustado de las que he visitado hasta ahora, ya que se nota que no está acabada. Cuando la Corte se trasladó a Madrid en el siglo XVII, el edificio se quedó a menos de la mitad. También influyeron la falta de presupuesto y que Juan de Herrera, el arquitecto, no pudiera continuar con el proyecto.
De hecho, apenas hay luz en su interior; me sorprendió ver carteles en los que se pide depositar dinero para ver las capillas iluminadas. El dato curioso es que la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid iba a ser una de las más grandes de Europa.
