Museo de las Hogueras, Alicante

El museo custodia la única colección de arte efímero que sobrevive al fuego en la ciudad. Estas piezas se salvaron de la Cremá exclusivamente por el voto popular (yo misma participé el año pasado en la votación de los ninots). Los primeros se hacían con ropa vieja, paja y cartón; los actuales se fabrican con corcho blanco y resinas. 

Las Hogueras se suspendieron durante la Guerra Civil. Un dato curioso es que justo donde se encuentra uno de los refugios antiaéreos (el número 46), en la Plaza de Séneca, ahora se alza imponente una de las hogueras más importantes. En el subsuelo se ocultaban los alicantinos para salvar la vida de los continuos bombardeos.

Fotografié este cartel porque me llamó la atención la fecha de los bombardeos: apenas tres semanas después de la celebración de estas fiestas, la ciudad fue sometida a una represión brutal con el golpe de Estado.

En 1940 hicieron un esfuerzo enorme para recuperar la identidad de unas celebraciones que, a día de hoy, acogen a miles de turistas en la segunda quincena de junio.