Casa - Botines Gaudí
Cuando vi este edificio por primera vez, me recordó a un castillo medieval. Como dato curioso, Gaudí quiso que tuviese 365 ventanas, una por cada día del año. Puedes conseguir la entrada en la web para concertar la visita guiada o ir por libre. En mi caso, preferí que un guía me contara la historia de estos muros de piedra que evocan a un dragón (13 euros la visita guiada).
Hice el recorrido por la escalera de madera que diseñó el propio Gaudí, aunque hay ascensores en cada planta, garantizando así la movilidad. Sí es cierto que en la última planta, donde la techumbre de madera se reduce a un pasillo en el que apenas cabe una persona en un solo sentido, quizá sea más complicado acceder para ver la cúpula estrellada del final.
Uno de los grandes tesoros del museo son los grabados de Los Caprichos de Goya. La Casa Botines expone una edición histórica estampada. En estos grabados, Goya hizo una crítica feroz contra el clero, la prostitución y los vicios de la España "oscura" de finales del siglo XVIII.
