LAOCOONTE Y SUS HIJOS
Escultura griega descubierta en 1506. Sus autores son Agesandro, Atenodoro y Polidoro de Rodas, (padre e hijos).
Hubo un hombre que no se dejó engañar por el caballo que los griegos dejaron a las puertas de Troya. Él era el sumo sacerdote de la ciudad y arrojó una lanza al vientre del caballo como advertencia. La leyenda cuenta que Atenea estaba de parte de los griegos y envió a dos serpientes gigantes que emergieron del mar. Las serpientes devoraron a Laocoonte y estrangularon a sus hijos. Finalmente, el caballo fue introducido en la ciudad, lo que supuso la destrucción de la misma.
Gracias a Miguel Ángel, que persuadió al Papa Julio II para que comprase esta obra, se exhibe desde 1509 en el Museo Pío Clementino de los Museos Vaticanos.
Esta obra se encontró muy cerca de la Domus Aurea de Nerón.

