
Periodos

Cuando el gótico deja de ser sinónimo de oscuridad
La idea equivocada de asociar el arte gótico con el tenebrismo o temas oscuros que ahondaban en la sociedad era frecuente. Pero nada más alejado de la realidad. Precisamente, estamos ante un auge de construcciones que buscaban la cercanía con Dios a través de esas vidrieras y rosetones que iluminaban con gran prestancia. Me fascinan las construcciones góticas. Todas tienen en común la existencia de pináculos en sus torres, vidrieras inmensas para dotar de colorido el interior y contrarrestar el peso de los muros. Al contrario que en el arte románico, que predominaban los muros macizos y sin apenas vanos. Por ello las edificaciones podían ser más altas en el periodo gótico.
La Catedral de Cuenca fue la primera de estilo gótico que se edificó en la Península Ibérica. Le siguió la de Ávila.
En cambio, las de Sevilla y Salamanca fueron las últimas de este periodo, ya prácticamente sirviendo de tránsito a la etapa del Renacimiento, en el siglo XVI.
La Catedral de Sevilla es la mayor construcción gótica en extensión del mundo, casi nada. Tenéis que visitarla. En su interior se encuentran algunas joyas de valor incalculable: hay un cuadro de Zurbarán, una obra de Goya, el sepulcro de Cristóbal Colón, entre otras.
Como dato informativo, en este periodo surge la letra de cambio, la banca. Nos llega "La Celestina", de Fernando de Rojas.
