MURILLO

08.05.2026
 Autorretrato de Murillo, h.1670. National Gallery, Londres
Autorretrato de Murillo, h.1670. National Gallery, Londres

¡¡No te pierdas mi reportaje!!


*Archivo Fotográfico del Museo Nacional del Prado. 


Murillo es uno de esos pintores que te atrapa en su atmósfera envolvente y en la delicadeza de las composiciones. Conocido, en su mayoría, por la representación de las versiones de la Inmaculada Concepción; llegó a pintar hasta 47 versiones diferentes. No fue el primero en pintarla, pero fue un especialista en plasmarla con diferentes rasgos: morenas, rubias, jóvenes, maduras, etc. 

Inmaculada Concepción "La Colosal". Museo de Bellas Artes, Sevilla
Inmaculada Concepción "La Colosal". Museo de Bellas Artes, Sevilla


Como anécdota, remarcaré que cuando hice la 1ª Comunión, el cura me entregó el documento enrollado en un pergamino con la imagen de "El buen pastor", de Murillo (claro que eso lo descubrí hace poco).

Pintor clave del siglo XVII, perteneciente a la escuela sevillana, de hecho, pude visitar la casa en la que vivió en sus últimos años, hace unos meses. 

Velázquez le proporcionó el acceso a los cuadros de las colecciones reales y pudo copiar cuadros de Tiziano, Rubens y Van Dyck. La mayor parte de la colección de Murillo se encuentra en el Museo Nacional del Prado, pero sus obras han llegado hasta el Louvre, Munich, Génova, Londres, Colonia, Boston, Cincinnati, Cleveland, Washington, Ottawa y Roma.

Reflejó el populismo sevillano en las obras de "Dos niños comiendo melón y uvas" o "Muchachos espulgándose". Cuando visité la Catedral de Sevilla, en Navidad, pude apreciar una de sus obras más destacadas: "Visión de San Antonio". Había una cola enorme de gente para fotografiarse con con el lienzo del pintor sevillano.

Me parece curioso que Murillo rechazase la oferta de Carlos II de convertirse en su pintor de cámara. La mayoría de los pintores pugnaban por abrirse paso en la Corte y gozar de ciertos privilegios. Isabel de Farnesio fue una de sus mayores admiradoras. LLegó a adquirir una obra de Ribera: "El sueño de Jacob", pensando que era de Murillo, porque era una obra con pinceladas suaves y una composición dulce. 


Con el tiempo se demostró que no pertenecía a Murillo, aunque ya llevaba la flor de lis en la esquina derecha (señal de que pertenecía a la colección real de Isabel de Farnesio). Las colecciones reales conforman el grueso de la galería del Museo Nacional del Prado.

Entre el siglo XVIII y XIX, el valor de una pintura de Murillo superaba a la de Velázquez en casi el doble en el mercado internacional.

Según W. Stirling Maxwell:

Murillo es el Tiziano o Rubens de España como pintor de niños.

Según CH. B. Curtis:

Velázquez fue mundano, Murillo, religioso; aquel trabajó para críticos y artistas, este para el género humano; el uno caldea el cerebro, el otro conmueve el corazón.

Murillo preside la puerta sur del Museo Nacional del Prado y la puerta del Museo de Bellas Artes de Sevilla. 

Me interesa destacar que un pintor forjado en las mieles del barroco no quisiera reproducir escenas de martirios ni historias sangrientas del Antiguo o Nuevo Testamento. Le llamaba la atención la vida de los niños andrajosos y las viejas celestinas, entre otros.

Su popularidad comenzó a menguar a partir del siglo XX porque se le consideraba demasiado "blando".  

Mientras ejecutaba una obra en la Iglesia de Santa Catalina, en Cádiz, tuvo una caída que le costó la vida.


Voy a concluir con la mención de la obra de Santa Justa y Santa Rufina, patronas de Sevilla. Como ya comenté en otra publicación, Goya pintó la obra que custodia la Catedral de Sevilla, pero el cuadro que realizó Murillo lo podéis contemplar en el Museo de Bellas Artes de la misma ciudad. Esta versión difiere un poco de la Goya; en el suelo aparecen vasijas haciendo referencia al oficio de alfareras de las hermanas, pero en la que pintó Goya se puede vislumbrar los restos de la estatua de Venus (haciendo alarde del rechazo al culto pagano).

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